Nuestros monstuillos han tomado por fin la comunión y tienen nombre.
Todo ello gracias a los seguidores de facebook, que nos propusieron nombres para cada uno de ellos, de las propuestas tan graciosas y variopintas, se decidieron los nombres finales.
Y con el don de palabra de Serge González, tomaron también una historia, pero no una cualquiera, cada texto es ahora un mágico instante en su visita a Made-. una tienda maravillosa en Valencia, llena de productos que van más allá del uso común, son todas propuestas atrevidas y que dan a la vida un motivo especial para moverse entre objetos cotidianos.
A Enriqueta le encanta invitar a sus amigos a tomar café. Después de una agradable conversación, presagia las cosas buenas del futuro de su compañero de mesa interpretando los posos. Así, todos los amigos de Enriqueta terminan su café con una gran sonrisa.
Kiwi era una ave paradójica, de esas que aunque tengan alas no pueden volar. Hasta que un día encontró su avión, con el que ahora Kiwi está conociendo el mundo entero uniéndose a las bandadas de pájaros que migran a otros lugares.
Nadie sabe que a Mr. Blue le aterran los fantasmas, por eso intenta pasar desapercibo pareciendo uno de ellos. Por eso Mr. Blue va de un sitio a otro diciendo “buuuu” aunque bajo su disfraz de camuflaje no pare de temblar por si se cruza con un fantasma de verdad.
¡Shhhh! No molestemos a Piticli, tan concentrado en resolver el enigma de este puzzle que le ha dejado pegado a su asiento. Es tan testarudo que no hará otra cosa hasta que lo resuelva…
El Sr. Fisher, tan elegante y educado como siempre, se preocupa porque sus invitados estén cómodos y entretenidos. Nada mejor que pasar horas escuchando sus historias, o verle bailar el Charleston. ¡Qué rápido pasa el tiempo a su lado!
A Rosauro le encanta enseñar su colección de aguas de todos los mares del mundo. Mientras que refresca uno de sus tentáculos con agua del Ártico, se relaja flotando en aguas del Mar Muerto.



















